La innovación abierta gana peso en las grandes compañías andaluzas. Grupo Álea (family office vinculado a la familia Moya Yoldi) y Grupo Insur han explicado cómo funciona su alianza con Espacio RES, la aceleradora de startups de Sevilla que impulsa fórmulas de cooperación entre empresas consolidadas y firmas tecnológicas para acelerar procesos de I+D+i. Ambas empresas están desarrollando programas con esta fundación, que ejerce como nexo de unión entre grandes compañías y el ecosistema emprendedor.
Grupo Álea está centrado en crear valor a través de cuatro verticales de negocio: inmobiliario, agrícola, capital riesgo y activos financieros. Su entrada en el negocio agrícola comenzó en 2015 con una inversión en olivar superintensivo. “Detectamos necesidades de innovación en ámbitos como el uso sostenible del agua, el desarrollo de productos biológicos que mejorasen la productividad del olivar y el aprovechamiento del big data generado tras más de diez años de actividad”, afirmó Raúl Jara, director de Grupo Álea.
En este contexto y de la mano de RES lanzaron Álea Green Tech, un programa de aceleración para startups destinado a promover soluciones innovadoras que aumenten la competitividad, la eficiencia y la sostenibilidad del agro español, con el fin de aportar respuestas a los retos actuales de la industria agrotech. En su primera edición se presentaron 35 candidatos. “Seleccionamos cinco proyectos, de los cuales cuatro siguen actualmente en funcionamiento”. Las iniciativas se enfocan en soluciones para prolongar la humedad en la planta y reducir el consumo de agua, sistemas de polinización asistida mediante drones y el aprovechamiento de residuos procedentes del alperujo para incrementar el rendimiento del cultivo. “Una de las startups, especializada en relacionar la tipología del suelo con las necesidades hídricas para optimizar el uso del agua, realizó una ronda de financiación y hemos entrado como inversores”, apuntó.
Grupo Álea ya prepara una nueva edición de Álea Green Tech que ampliará el foco a ámbitos como la automatización de tareas agrícolas. “El programa con Espacio RES se alinea con nuestros objetivos de impactar positivamente en la sociedad, poniendo en el centro la tecnología e impulsando el ecosistema innovador en Andalucía”
Fórmula pionera en coinversión
Francisco Pumar, presidente de Grupo Insur, destacó que la compañía, con ochenta años de historia, ha estado siempre impulsada por la innovación, como constata que se convirtiera en 1984 en una de las pocas firmas cotizadas andaluzas, y articular fórmulas pioneras en coinversión. “Ahora hemos elevado el grado de ambición en nuestro nuevo plan estratégico, con el que queremos crecer en rentabilidad avanzando en innovación en todas las áreas”.
Entre los desafíos de esta nueva etapa figura avanzar en la industrialización de procesos. Y en esta línea, el programa de innovación abierta impulsado por RES ha permitido a la compañía ampliar su visión. “Nos ha permitido abrir la mirada y analizar que soluciones se están desarrollando en el mercado, más allá de las urgencias del día a día”, explica.
La colaboración con RES —fundación impulsada desde el inicio por Insur— ha facilitado el contacto con profesionales que aportan enfoques distintos para resolver problemas y convertir la innovación en una palanca de crecimiento a través de la colaboración.
Además, Pumar subrayó que este enfoque se ha convertido en un elemento clave para retener talento. “Las personas clave dentro de la compañía se implican especialmente cuando ven materializadas sus inquietudes a través de proyectos innovadores; es una herramienta muy potente a todos los niveles”.
Conectar talento y empresas
Carlos Lora, presidente de Espacio RES, recordó que la fundación sitúa el ecosistema emprendedor en el centro para conectar talento, startups y corporaciones. “El gran reto es conseguir que el conocimiento, las capacidades y la innovación circulen entre todos los actores, y los programas de innovación abierta son una herramienta perfecta para generar ese círculo virtuoso”.
Lora incidió en que este modelo está plenamente consolidado en sectores como el farmacéutico, donde las grandes compañías comprendieron hace tiempo que era imposible generar internamente toda la innovación al ritmo que exige el mercado. “La lógica cambia por completo: en lugar de limitarse a un departamento interno de innovación, la empresa entiende que el mundo es su espacio de búsqueda”.
En los casos de Grupo Álea e Insur, Espacio RES actúa “como puente entre la innovación que generan las startups y los problemas reales de las empresas”.
El objetivo, concluye Lora, es convertirse en una herramienta útil, integrada de forma natural en la dinámica empresarial y capaz de facilitar la colaboración entre grandes compañías y emprendedores. “Esto no debe funcionar como una relación clásica cliente-proveedor, sino como una colaboración equilibrada, en la que exista un interés legítimo para ambas partes y donde se comprendan los distintos tiempos, prioridades y dinámicas de trabajo”.
Colaboración industrial con startups
En la presentación de los programas participó Govera Inversiones (family office de los impulsores de Aciturri), cuya actividad ejemplifica el potencial de las startups para escalar la innovación en compañías industriales maduras.
Ronnie Michael, managing director de Govera, analizó las sinergias generadas tras la entrada de Aciturri en el capital de PLD Space. “Comenzaron desarrollando un cohete e investigando en motores de propulsión hasta constituir la sociedad en 2011; Aciturri se incorporó al proyecto en 2017, identificando una clara oportunidad de colaboración estratégica”.
Michael destacó que el capital aportado por una compañía industrial no consiste únicamente en reforzar la capacidad financiera de una startup. “Logramos desarrollar una auténtica colaboración industrial que benefició a todas las partes”. PLD encontró en Aciturri capacidades tecnológicas, ingeniería y diseño. “La cofia del cohete se desarrolló en fibra de carbono aprovechando el conocimiento y las capacidades industriales de Aciturri”.
A su vez, la compañía aeronáutica dio un paso relevante en su entrada en el sector espacial. La colaboración derivó además en un incremento de participación en el capital y en un compromiso industrial a largo plazo.
Más allá de las capacidades financieras y tecnológicas, Michael subrayó el valor añadido que aporta una empresa madura en ámbitos como la estructura empresarial, la gestión, la experiencia industrial o el acompañamiento estratégico. “También aportamos solvencia técnica, algo especialmente importante porque muchos fondos públicos exigen ese respaldo industrial para validar proyectos”.
Ese modelo de inversión fue innovador en su momento y es el que Govera Inversiones quiere replicar ahora en otras compañías. “Es la constatación de que la innovación abierta puede ser una herramienta muy potente”, concluyó Michael.